Decidí tocar a su puerta, era muy extraño escuchar golpes, movimientos fuertes y objetos chocando entre sí, justo cuando estaba por dar el segundo toque a su puerta, me sorprendió con su salida apresurada, estaba agitado, mal vestido y despeinado, no era típico en él. Me miró y me entregó una llave, despavorido salió corriendo por las escaleras; me quedé allí petrificada, absorta en la escena y las últimas imágenes de mi mente, estaba frente a la puerta que se cerró violentamente y una llave en mi mano, los ruidos continuaban y me perturbaban; entonces lo decidí, tomé un respiro, introduje la llave y entre a investigar, para un segundo después comprobarlo todo.. la ví allí, tirada en el suelo, cansada y ensangrentada, recordé que mi vecino le tiene fobia a la sangre, en esta oportunidad no se desmayó, pero si huyó, eso hace el miedo, te paraliza o te hace huir.